¿Qué es la intolerancia a la fructosa y cuál es su relación con la alimentación?

¿Sospechas padecer intolerancia a la fructosa?

Hablemos un poco de en qué consiste este problema:

La intolerancia a la fructosa, es una malabsorción de este componente a nivel intestinal, concretamente en el intestino delgado. Consiste en una pérdida de integridad de la mucosa intestinal que conlleva daño en esta pared y una reducción del espacio de absorción de este componente alimentario.

La intolerancia a la fructosa, puede ser debida a una inmadurez del aparato intestinal en niños, o también secundaria a otras enfermedades no diagnosticadas y habitualmente digestivas como H. Pylory, sobrecrecimiento bacteriano o SIBO, celiaquía, Crohn, colitis, incluso problemas tiroideos…

Como es muy habitual la confusión entre los dos términos (intolerancia vs. alergia), es interesante diferenciar que una intolerancia nunca implica al sistema inmunológico como sí lo hacen las alergias, por tanto tienen un origen diferente.

¿Por qué no es lo mismo la intolerancia a la fructosa (IF) que la intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF)?

La intolerancia hereditaria a la fructosa,  se suele diagnosticar en bebes/infancia y tiene implicada a una enzima concreta que está ausente o es deficitaria en quien la sufre.

¿Dónde encontramos la fructosa?

La fructosa, se encuentra en alimentos naturales de consumo frecuente como las frutas (todas tienen fructosa en mayor o menor medida), en procesados (muchos productos alimentarios) y puede encontrarse también en medicamentos u otros comestibles.

Para detectarla en productos no frescos, es necesario y recomendable hacer una lectura de los ingredientes y etiquetado de los mismos.

¿Cómo hacer un diagnóstico fiable de la intolerancia a la fructosa?

El digestólogo, a diferencia de otras pruebas de venta libre y de menor fiabilidad, realizará el test de hidrógeno y metano espirado que son las consideradas como mejores pruebas para el diagnóstico de la intolerancia a la fructosa, aunque hay otras que pudieran servir.

Es importante una buena preparación previa para las mismas y saber que la prueba tiene una duración aproximada de 4h y consiste en tomar distintas mediciones, se empieza con una muestra basal y se procede a tomar muestras cada 30 minutos.

El resultado es positivo si aparece una elevación del hidrógeno (H2) aspirado mayor a 20ppm, o bien una elevación del metano (CH4) mayor a 10ppm. Además de estos valores, también se considerará para el diagnóstico, la sintomatología presentada por la persona durante las pruebas.

Tratamiento intolerancia a la fructosa

Síntomas más comunes de la intolerancia a la fructosa

Hay un amplio abanico de síntomas derivados de la intolerancia a la fructosa tras su ingesta, entre los que se encuentran mas habitualmente:

  • Gases y diarreas
  • Dolor abdominal
  • Ruido intestinal
  • Náuseas
  • Vómitos
  • De forma menos frecuente puede aparecer estreñimiento.

Tratamiento alimentario de la intolerancia a la fructosa

Como hemos podido comprobar, esta enfermedad intestinal está íntimamente relacionada con la alimentación ya que su evolución va a depender de si la fructosa esta presente en mayor o menor medida en la alimentación de quien sufre intolerancia a la fructosa. Por tanto, el nutricionista es el profesional con las herramientas para la evaluación y seguimiento de quien padece intolerancia a la fructosa.

Este profesional, aplicará el único tratamiento conocido para mitigar los síntomas de la intolerancia a la fructosa, que es una dieta baja en FODMAPs (Fermentable Oligosacáridos Disacáridos Monosacáridos y Polioles), que son carbohidratos fermentables de cadena corta muy frecuentes sobre todo en los alimentos de origen vegetal. Quien la sufre deberá ajustar los niveles de ingesta de los mismos al grado de tolerancia que presente.

Así, para seguir esta dieta se debe seguir un protocolo empezando por la restricción casi total de estos componentes (FODMAP), siguiendo con la introducción muy progresiva de los mismos para establecer asociaciones entre alimentos y molestias padecidas y llegar finalmente a concluir qué fodmap sí es tolerable (esto no lo sabemos al principio) y al contrario, qué o cuales fodmaps no toleramos y por tanto debemos eliminar de nuestra dieta, por lo menos por un tiempo.

Es muy importante tratar la intolerancia a la fructosa a tiempo y a la mayor brevedad para evitar las posibles consecuencias a largo plazo como: malabsorción de nutrientes (por la zona afectada), alteración de la flora intestinal (clave en nuestra salud digestiva y general) y paso de sustancias no deseadas (por la “rotura” de la membrana), así como una consecuente inflamación global del organismo.

Hay que decir que no existen medicamentos para este problema, pero sí hay una enzima en forma de suplemento que puede ayudar a mitigar los síntomas cuando no podemos controlar la ingesta de fructosa al 100% con la dieta.

Por otra parte, hay que tratar la causa primera que produce esta malabsorción (de diferente índole como hemos visto), con otro tipo de tratamiento.

Volviendo al tratamiento nutricional, es una labor de investigación individual en la que se van apreciando mejoras digestivas junto al nutricionista, que es el encargado de hacer esta pauta tan meticulosa y diferente a otros tipos de dietas.

Es importante la explicación inicial del tratamiento y protocolo que se va a seguir así como la comprensión por parte del paciente de por qué va a ser bueno seguir todos estos pasos sin renunciar a ella ante una cierta mejora de los síntomas padecidos, antes de que el profesional la dé por finalizada.

La finalidad al terminar este tratamiento es seguir una alimentación lo más variada posible, teniendo en cuenta las intolerancias individuales, así como disfrutar de una mayor calidad de vida, a pesar de esta afección y limitación dietética.

Los testimonios de nuestros pacientes son muy positivos ya que afirman literalmente que les cambiamos la vida al verse menos expuestos a los síntomas anteriores, tener por ello una tranquilidad psicológica allá adonde van y poder realizar más planes teniendo una vida que les llena más que la anterior.

Desde nuestra clínica de nutrición en Vila-real, somos especialistas en todo tipo de intolerancias alimentarias ,así que estaremos a tu lado para mejorar y normalizar de nuevo tu pauta alimentaria, teniendo en cuenta tu evolución y sintomatología en cada fase.

Paula Miralles.